domingo, 22 de febrero de 2009

EL GRAN VECINO


EL GRAN VECINO



Esperanzadora integración con Brasil.
Las posibilidades de desarrollo de un país pequeño –en términos económicos– como el Perú están inevitablemente ligadas a su capacidad de llegar a mercados más amplios. Esa es la estrategia que hemos venido desarrollando en los últimos años, a través de diferentes acuerdos comerciales. A pesar de ello, por mucho tiempo hemos estado de espaldas al mercado más grande de América Latina: Brasil. Las oportunidades que representa el gigante latinoamericano para el Perú son realmente impresionantes, por lo que se está avanzando rápidamente en la construcción de lazos entre nomías, a fin de alcanzar una mejor integración económica. Las ventajas son indiscutibles para ambos países.

Enorme tamaño.

Para comprender la importancia de Brasil hay que destacar que se trata del líder del Mer-cosur, la mayor economía de América Latina y la décima a nivel mundial, y que tiene un PBI de 1,3 billones de dólares. Este país limítrofe con el Perú ha despertado el interés de muchas empresas exportadoras de Sudamérica, por su cercanía geográfica y por ser una de las economías más dinámicas del continente. Estamos hablando del quinto mayor país del mundo en población, con más de 192 millones de habitantes (casi siete veces la población peruana).«Nosotros, como país, enfrentamos el reto de industrializarnos lo más pronto posible para generar mayor empleo y evitar los conflictos sociales. Ahora bien, no podemos industrializarnos de forma acelerada porque no tenemos un gran mercado interno. En este sentido, la integración económica con Brasil constituye una extraordinaria oportunidad», sostiene Miguel Vega Alvear, presidente de la Cámara Binacional de Comercio e Integración Péru Brasil (Capebras).México, por ejemplo, ha sabido sacar ventaja de su cercanía geográfica con Estados Unidos. «Nosotros tenemos como vecina a la décima economía del mundo y todavía no la estamos aprovechando», refiere David Ritchie, catedrático de la Universidad Esan.
Cuenca del Pacífico.
Además, la dinámica del comercio internacional de las últimas décadas ha dado mayor relevancia a la cuenca del Pacífico, lo que ofrece una extraordinaria oportunidad para nuestro país. «Antes, el centro de la geoeconomía mundial estaba en el triángulo del Atlántico (Londres, Paris y New York). Sin embargo, en las últimas décadas el centro se ha trasladado a lo que se denomina el “Eje del Pacifico” o “Cuenca del Pacifico”. Perú, por su ubicación geográfica privilegiada, es el corredor de salida natural de Brasil al Eje del Pacífico», subraya Alejandro Indacochea, presidente del directorio de Indacochea Asociados.
Ejes de integración.
La importancia de Brasil para el Perú se vio con claridad cuando se diseñaron los ejes de la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA). Estos ejes buscan impulsar un proceso de integración regional para alcanzar una inserción competitiva, eficiente y equitativa de nuestra región en el contexto de la globalización.A raíz del desarrollo de las vías interoceánicas se han comenzado a develar oportunidades realmente sorprendentes. Por ejemplo, los estados brasileños de Acre y Rondonia están cerca a Madre de Dios, Cuzco y Puno; pero a la vez se encuentran muy alejados de los estados más ricos y desarrollados de Brasil, como Sao Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais. Brasil ha invertido una gran cantidad de recursos para integrar Acre y Rondonia a los estados más ricos, pero no lo ha conseguido porque la distancia entre ellos es enorme (estamos hablando de alrededor de 4 500 kilómetros).«La actual visión política de Brasil es que esos estados (Acre y Rondonia) encontrarán su futuro y desarrollo si se integran a la regiones del sur del Perú y crecen juntos. Ese hecho va a generar un cambio importante para nosotros», asevera Guillermo Vega Alvear, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Producción y Servicios (Perucámaras).
Interconexión comercial.
En efecto, la carretera Interoceánica Sur interconectará a las regiones fronterizas de Rio Branco, Porto Velho, Cuiaba y Campo Grande en Brasil con Puerto Maldonado, Arequipa, Cusco, Juliaca y Tacna en Perú, generando un mayor comercio transfron-terizo. Por ejemplo, los alimentos que esas ciudades brasileñas requieren se podrían producir en los andes peruanos, en las regiones de Cusco y Apurímac.Según Guillermo Vega Alvear, el Perú produce alimentos de mucha mejor calidad y a precios mucho más competitivos de los que Acre y Rondonia están consiguiendo en los principales mercados de Brasil (que están «pegados» al Océano Atlántico). «A estas zonas de Brasil, que están muy alejadas de Sao Paulo, les resulta más fácil abastecerse en el Perú en lo que se refiere a alimentos e insumos para la construcción», destaca el presidente de Perucámaras.De otro lado, se estima que la integración del centro de Perú a través del eje Pucallpa - Callao favorecerá el desarrollo de la región del Huallaga. Además, Paita y Bayóvar podrían ser los centros estratégicos de interconexión del Sudeste Asiático con Manaos, en Brasil. Favorecer a los más pobres.
Un rasgo común es que tanto en Perú como en Brasil el mayor desarrollo se ha producido en las ciudades de la costa, por lo que las zonas interiores de ambos países son las que exhiben mayores niveles de pobreza. Por ello, la integración económica entre Perú y Brasil va a favorecer más a los pueblos más pobres y la rentabilidad social de esta integración resulta muy elevada. «Basta imaginarnos circulando por la Interoceánica Sur a 400 camiones de 40 toneladas por día, por zonas tan deprimidas como Madre de Dios, Juliaca, Abancay, Apurimac y Cuzco», grafica Alejandro Indacochea.En realidad, esto ya está sucediendo en el caso de la Interoceánica Sur, a pesar de que las obras se encuentran avanzadas sólo en un 55%. «Faltan todavía dos años para su culminación, pero el tráfico actual es el que se suponía iba a existir el año 2017», comenta Guillermo Vega Alvear. Lo que sucede es que la integración de Madre de Dios con Cusco a través de esta vía ha implicado una reducción de un 50% en el tiempo de transporte.
Infraestructura energética.
La concepción de los ejes de integración y desarrollo IIRSA va más allá de la materialización de la infraestructura vial. «Estamos integrándonos con Brasil del norte, del centro y del sur. Esto nos permite que 20 de las 25 regiones de ese país estén involucradas en el proceso», asevera por su parte Miguel Vega Alvear.Simultáneamente al desarrollo de la infraestructura vial se está desarrollando la infraestructura energética; es decir, de forma paralela a la carretera se está desplegando una línea de transmisión. «Además se está implementando tecnología que permite el desarrollo de las telecomunicaciones de última generación», agrega el presidente de Perucámaras. Estos componentes van a hacer posible instalar cualquier fábrica a lo largo del eje, lo que favorecerá la integración del país. Un proceso que ya se ha realizado en la vía que va de Manaos a Venezuela, originando cambios realmente espectaculares.

El capital humano.

El cuarto componente de estos ejes de desarrollo es la formación de capital humano a lo largo de las ciudades que ya están integradas. «Hay que instruir a la juventud de esos pueblos en las técnicas que requiere la globalización y el comercio internacional, para que las pequeñas empresas puedan aprovechar las o-portunidades que se generen. Estamos trabajando para que cuando se inauguren estas carreteras, al día siguiente ya pasen camiones con negocios cerrados y la gente sienta que de verdad se está beneficiando», refiere Guillermo Vega Alvear.Sin embargo, hay que ser conscientes de que –por un tema de costos– ningún camión va a venir al Perú trayendo productos brasileños si no existen productos que puedan llevar del Perú hacia Brasil. Ahí hay una gran oportunidad para exportar alimentos.

Nuevas oportunidades.

En lo que se refiere a las ventajas para Brasil, además de acceder al mercado peruano este país puede aprovechar los puertos de Ilo, Matarani y Marcona, a través de la carretera Interoceánica Sur, para exportar sus productos al Asia y a los países vecinos del Pacífico (también hacia la costa oeste de Estados Unidos).Las oportunidades de nuevos negocios ya están apareciendo con bastante claridad. Por ejemplo, la fábrica Ford Motor Company en Brasil produce un auto pequeño, el Ford Ka, que podría ser vendido en el Perú a un precio bastante cómodo. Es más, la empresa está evaluando instalar una planta en nuestro país para fabricar todas las partes y piezas empleadas en este modelo. Así, los camiones que vienen del Brasil, trayendo estos autos, trasladarían las partes y piezas (fabricadas en Perú) para ensamblar automóviles no sólo para el Perú sino también para todo el mercado brasileño.

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