viernes, 27 de febrero de 2009

DOLAR ¿Nueva Burbuja Financiera?


SI CAE EL DOLAR SE CAE EL MUNDO



Se habla del fin de dólar como moneda patrón del mundo, pero nadie imagina el escenario si esto sucediera. ¿Que pasaría con el sistema capitalista y las reservas en dólares de los bancos centrales que respaldan sus economías?. Si la burbuja financiera norteamericana está haciendo temblar al mundo, la desaparición del dólar lo hundiría en una crisis sin precedentes.


Manuel Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y comunicación estratégica, y escribió un artículo para IAR Noticias que enfrenta a la teoría del “desacople” impulsada por varios líderes del mundo, entre ellos el venezolano Hugo Chávez y el iraní Mahmud Ahmadineyad. Ellos pretenden reemplazar al dólar como moneda de cambio, pero sus propias reservas la tienen en el billete norteamericano.



Estos son algunos tramos de la crónica de Freytas:


Hay un mito generalizado y puesto de moda (que abarca por igual a pensadores de izquierda, analistas del sistema, periodistas, y hasta a reconocidos especuladores financieros sionistas como George Soros) que sostiene que el imperio del dólar como moneda patrón de las transacciones internacionales ha llegado a su ocaso como producto de la crisis financiera global generada, entre otros factores, por la debacle del sector inmobiliario en EEUU.



Por “efecto dominó intelectual”, esta percepción mitificada del derrumbe del dólar lleva a otra conclusión: La crisis de la economía mundial capitalista referenciada en el dólar posibilitará el declive de la supremacía imperial de EEUU poniendo en el centro de la hegemonía económica mundial a China y al resto de los países emergentes (en crecimiento acelerado) de Asia o América Latina.


Según esta teoría del “desacople”, la crisis global obligará a China y a los países emergentes (en crecimiento) del Sur a una menor dependencia del mercado externo, por lo que que tendrán más posibilidades de reponerse de la crisis, al poder orientar sus inversiones al sector productivo, en función de su propio desarrollo.


Este proceso marcaría el “fin del reinado del dólar”, y el ascenso de naciones como China, India y algunos países exportadores de petróleo y de materias primas que sustituirían a EEUU y a Europa como motores centrales de la economía mundial capitalista.


De acuerdo con la teoría del “desacople”, la era del EEUU como potencia locomotora del capitalismo a escala global habría llegado a su ocaso por el desprendimiento de sus vagones, pero el sistema capitalista quedaría a salvo y se reciclaría gracias a la inyección de sangre joven proveniente de las potencias nacientes de la periferia.


Liderando la teoría del “desacople”, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo en noviembre pasado, en una conferencia de prensa junto al presidente de Irán Mahmud Ahmadineyad en Teherán, que “el imperio del dólar está derrumbándose”, al día siguiente en que su país y su aliado antiestadounidense Irán impulsaran (sin suerte) durante la cumbre de la OPEP en Riad medidas que atendían al debilitamiento del dólar solicitando que el precio del barril de crudo pasara a nominarse directamente en euros.


“Pronto dejaremos de hablar de dólares porque el valor del dólar está cayendo y el imperio del dólar está derrumbándose”, dijo a periodistas en Teherán, junto a su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad.“Naturalmente, con el derrumbe del dólar, se derrumbará el imperio de Estados Unidos”, agregó el presidente venezolano.


Pero lo que Chávez no explicó (así como tampoco explican los que sustentan la misma teoría) es qué pasaría con el resto del sistema capitalista si se caen el Imperio norteamericano y el dólar como moneda patrón de las transacciones económicas y financieras a escala global.
El mito del “desacople”


Hay seis razones principales por las cuales ninguna potencia (central o emergente) podría “desacoplarse” del actual modelo funcional del sistema capitalista estructurado alrededor del dólar como moneda patrón y de la hegemonía de EEUU como primera potencia imperial:



1) El dólar es la moneda de cambio y de reserva internacional, y los países de todos los continentes (Europa, Asia, Latinoamérica y África) la utilizan en sus transacciones comerciales y tienen la mayoría de sus reservas en dólares, por lo que el fin del dólar implicaría un derrumbe mundial generalizado del sistema capitalista de la que ningún país estaría a salvo. Según el Banco Mundial y el FMI, más de un 70% de las reservas mundiales están en dólares, frente a un 25% en euros de la Unión Europea, que también utiliza el dólar. China, la tercera economía mundial, después de EEUU y la UE, tiene sus reservas en dólares (US$1,3 billón), le siguen Japón con US$ 987,93 mil millones, Rusia con US$ 300 mil millones, Taiwán con US$ 261, 82 mil millones y Corea del Sur con US$229,5 mil millones, India con US$ 200 mil millones, y Brasil está cerca de los US$ 100.000 millones de dólares. Curiosamente, la Venezuela de Chávez, el impulsor número uno de la teoría de la “muerte del dólar, tiene sus reservas en dólares, las que suman US$ 33 mil millones. Y mas curiosamente aún, los países señalados por los teóricos del “desacople” como los que van terminar con la vigencia de la economía “dolarizada” (China, Rusia, Brasil, India, Corea del Sur y Taiwan, etc) lideran la acumulación mundial de las reservas en dólares.Si solamente China, Rusia, y los otros países que lideran las reservas en dólares decidieran desprenderse de la moneda estadounidense, estallaría no solamente el Imperio norteamericano sino todo el sistema capitalista con ellos adentro. Por lo tanto, la teoría del “desacople” sería un suicidio económico para quien lo intentara.



2) Un 80% de las transacciones internacionales, un 70% de las importaciones mundiales y la casi totalidad del comercio petrolero se realizan en dólares, según el Banco Mundial y el departamento de Comercio de estadounidense. EEUU, la primera economía mundial (un 22% del PBI mundial), Europa, la segunda economía mundial (un 21% del PBI mundial) y China, la tercera economía mundial (un 6% del PBI mundialL) realizan la mayoría de su comercio en dólares. Si la divisa estadounidense colapsara, colapsarían EEUU, la Unión Europea y China (los mayores vendedores y compradores del mundo), que juntos suman casi la mitad de la economía mundial. Esto explica porque el gobierno chino, en pleno declive del del dólar frente al euro, ratificó su decisión de mantener sus reservas en dólares, y explica porqué la UE y el banco central europeo salieron a contener el avance del euro frente al dólar.



3) Los países emergentes y las potencias económicas desarrolladas generan más del 75% del PBI mundial en dólares (el resto se genera en euros y otras monedas) , según el Banco Mundial. La mayor economía mundial es EEUU con un PBI de U$S 12, 980 billones. En un segundo lugar se encuentra la Unión Europea con U$S 12,820 billones, y en tercer lugar China con U$S 10 billones. Les siguen Japón, con U$S 4.220 billones, e India con U$S 4.042 billones. Además, salvo la UE que también opera con el euro, las primeras potencias económicas tienen sus reservas en dólares y su comercio exterior, junto con sus sistemas financieros, operan con la divisa estadounidense como moneda patrón. Si colapsara el dólar, se derrumbarían, como efecto inmediato, las primeras cinco economías capitalistas (la mitad del PBI mundial) que arrastrarían en su caída a todo el sistema capitalista globalizado. En este escenario real, y en una economía mundial interdependiente y globalizada, la teoría del “desacople” no tiene aplicación posible, y es solo un puñado de expresiones “efectistas” carentes de análisis científico y de verificaciones que la sustenten.



4) Las empresas y los grupos financieros transnacionales que controlan los sistemas financieros especulativos y los sistemas económicos productivos a escala mundial (por encima de los gobiernos) realizan mayoritariamente sus volúmenes de negocios, inversiones y tomas de ganancias en dólares, por lo cual un colapso terminal de la moneda estadounidense (como vaticinan los partidarios de la teoría del “desacople”) produciría una parálisis de la actividad económica mundial en cuestión de horas. Además, como el dólar tiene las funciones de reserva internacional, sirve de respaldo para la mayoría de las monedas, y hace de medio internacional de pago, su caída libre significaría el fin del patrón dólar, y generaría una mundialización de la crisis en la que ningún estado capitalista podría sobrevivir.



5) EEUU es el mayor deudor en dólares y la quiebra de su moneda produciría una cadena de quiebras generalizadas en el sistema financiero internacional, tanto en Europa como Asía y América Latina. La deuda pública norteamericana en dólares ronda los US$ 9 billones, y si a la misma le sumamos las del resto de sectores públicos y privados se llega a los US$ 50 billones (equivalente casi al Producto Bruto Mundial). Esa sola razón explica porqué si se desplomara el dólar, se derrumbaría todo el sistema mundial de la economía capitalista globalizada e interdependiente que hoy funciona con el dólar como moneda patrón.



6) El sistema financiero especulativo internacional está “dolarizado”, y las bolsas y los mercados internacionales del dinero operan mayoritariamente con la divisa estadounidense a través de las acciones y bonos desparramadas a escala global por los grandes bancos y fondos de inversión que tiene su central operativa en Wall Street, EEUU. La Bolsa de Nueva York, o NYSE, es el mayor mercado de dinero del mundo y concentra el mayor volumen de operaciones financieras en dólares que realizan empresas trasnacionales cotizantes a escala global. Wall Street, la catedral mundial del dinero capitalista sin fronteras cuenta con un volumen de transacciones que superan largamente los 20 billones de dólares, incluyendo los 7 billones de compañías no estadounidenses. En su recinto cotizan las principales empresas trasnacionales de los EEUU y del mundo, y si colapsara el dólar como divisa, estallaría Wall Street y arrastraría consigo a todos los mercados del dinero a escala global.



Estos seis factores centrales de la interrelación capitalista alrededor del dólar explican porqué cualquier oscilación o desequilibrio económico-financiero que tenga a EEUU como protagonista, impacta y se esparce inmediatamente por todo el “sistema”.
El dólar, la moneda patrón.



El dólar, más que una moneda, es el instrumento oficial de cambio, reserva y transacciones de la economía internacional regida por el sistema capitalista en niveles de interdependencia nunca vistos.



Por otra parte, en Asia, Europa y América Latina operan las mismas trasnacionales y grupos financieros que establecen a Wall Street como cabecera central de sus operaciones especulativas financieras con el dólar y utilizan los bonos del Tesoro de EEUU como refugio ante cualquier desequilibrio mundial.
Esto torna imposible pensar que el dólar desaparezca como moneda patrón sin un derrumbe generalizado del mundo capitalista en su conjunto.
Aquellas potencias emergentes que quisieran “desacoplarse” del sistema hegemonizado por el dólar y el Imperio estadounidense desprendiéndose de sus reservas en la divisa norteamericana se convertirían en las víctimas y (a la vez) victimarias del descalabro del sistema mundial capitalista que producirían.



Especulación financiera, comercio exterior, armamentismo, tecnología, están sujetos a operaciones a escala global con el dólar como moneda de transacción y cambio.
EEUU es la mayor potencia militar (convencional y nuclear) mundial, y su presupuesto armamentista de US$1,2 billones se concreta con créditos y efectivo en moneda estadounidense, por lo cual una caída del dólar terminaría con la supremacía del poder militar del Imperio norteamericano, algo imposible de pensar sin que antes vuele todo el planeta.
La exportación e importación de equipos de computación y sistemas informáticos que mueven el mundo desde el polo norte al polo sur, se realizan principalmente en dólares, y un derrumbe de la moneda estadounidense produciría un colapso mundial de los sistemas financieros y económico productivos, administrativos, informáticos y de comunicaciones a escala mundial.



En el centro del modelo imperial-económico capitalista globalizado , y a modo de protagonistas centrales, se encuentran EEUU y la Unión Europea (los principales compradores mundiales), y China (el principal vendedor mundial), cuyas economías entrelazadas se proyectan como claves y dominantes en el funcionamiento de todo el sistema capitalista a escala global. Las operaciones se realizan mayoritariamente con el dólar como moneda de transacción. Además, China tiene el 70% de sus reservas en valores y títulos del Tesoro de EEUU.


Como se sabe, EEUU es el principal comprador de productos chinos en dólares, y el gigante asiático, a su vez, es el principal importador de petróleo y materias primas de los “países emergentes” en dólares, con lo que se puede deducir que si la divisa y el Imperio estadounidense colapsan (tal como vaticinan los garúes del “desacople”) el impacto se va a proyectar inevitablemente en una crisis de China proyectada a los “países emergentes” y a los países centrales.
Si China, Japón, India, Rusia, Tailandia y Corea del Sur (los mayores tenedores de reservas en dólares) resolvieran desprenderse de la divisa estadounidense, como vaticinan los teóricos del “desacople, el mundo se llenaría de papeles norteamericanos sin respaldo (el producto de la especulación financiera y la deuda USA por casi un PBI mundial), estallaría una recesión mundial proyectada desde EEUU y el dólar colapsaría junto con el comercio exterior, el sistema financiero y el sistema económico productivo, tanto de los países centrales como de los periféricos y emergentes.


Si se cayeran EEUU y el dólar, sería como si una bomba nuclear estallase en la economía capitalista a escala planetaria y nadie podría escapar con vida de la radiación que se desataría por efecto encadenado.


Por lo tanto, los más interesados en salvar al dólar y a EEUU del colapso son Europa y las potencias centrales, además de China y las potencias emergentes, cuyo desarrollo económico depende de EEUU y de Europa y del entramado de la economía que tiene al dólar como moneda patrón.


Bueno, la cosa no es tan sencilla como parece. Lo cierto es que el dólar inunda el mundo económico en proporciones monstruosas, y si bien carece de respaldo en oro (Nixon lo eliminó a principios del 70) su valor está dado por su enorme masa circulante. Ninguna moneda puede lograr semejante despliegue.


Estamos viviendo tiempos agitados, en donde los poderes económicos parecen reordenar sus números en búsqueda de mayores ganancias en un mundo agotado de recursos. No basta haber sometido a pueblos enteros a la miseria y la muerte, quieren más y no les tiembla la mano si deben borrar al planeta del universo.

domingo, 22 de febrero de 2009

EL NAUFRAGIO DE LA ECONOMIA

EL NAUFRAGIO DE LA ECONOMIA
Con el nuevo macroplan para estimular la economía que ha puesto en marcha esta semana, el presidente de EEUU, Barack Obama, pretende "mantener vivo el sueño americano" en medio de la crisis a la vez que nada a contracorriente, pues la Reserva Federal no ve nada claras las perspectivas de recuperación.

Casi 790.000 millones de dólares, aprobados la semana pasada por el Congreso, que para Obama serán vitales para luchar contra la crisis.

El plan destina 275.000 millones de dólares a rebajas fiscales y cerca de medio billón a infraestructuras, energía y educación, y pretende sentar las bases de una nueva "economía verde", reformando el sistema regulador, apuntalando el sector financiero y ayudando a los damnificados de la crisis hipotecaria.

Obama ayudará también con 75.000 millones de dólares a nueve millones de propietarios de viviendas amenazados y doblará el importe de las ayudas a las entidades hipotecarias semiestatales Freddie Mac y Fannie Mae, de 100.000 a 200.000 millones de dólares, para garantizar la fortaleza y la seguridad del mercado y el acceso a los préstamos para vivienda.
Pero al margen de la desconfianza política que genera en la oposición republicana el plan de Obama, la Reserva Federal (Fed) ha echado un jarro de agua fría al plan de estímulo, al rebajar sus pronósticos económicos para este año y vaticinar una posible contracción.

La Fed cree que el PIB en 2009 puede reducirse entre un 0,5 y un 1,3%, mientras que en octubre veía un crecimiento del 1,1%. En cualquier caso, la Fed es más optimista que el Fondo Monetario Internacional (FMI), que prevé una contracción del 1,6% para EEUU.
Y es que los datos son elocuentes: la construcción de viviendas cayó el 16,8% en enero, la cifra más baja desde que existen registros en 1959, y la producción industrial el 1,8%, debido sobre todo al descenso de las ventas de automóviles.

La inflación subió en enero por primera vez en seis meses (0,3%), sobre todo por culpa de la energía, pero la tasa interanual se mantuvo sin cambios, algo que no ocurría desde 1955.
El presidente de la Fed, Ben Bernanke, advirtió de que la entidad suspendería sus intervenciones extraordinarias en los mercados antes de que estas generen inflación.

El sector del automóvil sigue haciendo aguas. Los fabricantes General Motors (GM) y Chrysler han planteado al gobierno sus planes de reestructuración, para los que necesitan 21.600 millones de dólares adicionales a los 17.400 millones ya concedidos, y que prevén despidos masivos en EEUU y en sus empresas en todo el mundo.

Una consecuencia de esta situación es el anuncio de insolvencia de la histórica firma sueca Saab, filial de GM, prácticamente en quiebra, como otras marcas del grupo estadounidense (Hummer, Saturn) destinadas a desaparecer.

Francia anunció esta semana medidas para afrontar la crisis por 2.600 millones de euros, que irán a parar a sectores sociales.

Alemania aprobó un paquete de estímulo económico de 50.000 millones de euros, y el gobierno abrió la puerta a la nacionalización de los bancos afectados por la crisis financiera, con un proyecto de ley que ha generado las críticas de los representantes de la industria que temen una creciente influencia del Estado en la economía.

La economía japonesa, la más afectada de todas las desarrolladas, se contrajo entre octubre y diciembre por tercer trimestre consecutivo el 12,7%, y un crecimiento negativo en 2008 del 0,8%. El Banco de Japón anunció más ayudas financieras por valor de 10.700 millones de dólares.

Las previsiones del FMI y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) creen que la recuperación económica será difícil en 2009 y factible en 2010, siempre que los planes nacionales de reactivación se coordinen y se reestructure el sistema financiero.
Tras el escándalo Madoff, otra nueva estafa piramidal tambaleó el edificio financiero: el supervisor del mercado estadounidense acusó al banquero Robert Allan Stanford de un fraude de 8.000 millones de dólares, casi un tercio de ellos captados en Venezuela, cuyo gobierno nacionalizó de inmediato las actividades locales.

Otro asunto bancario fue la decisión del helvético UBS de pagar una multa de 780 millones de dólares al gobierno de EEUU y facilitar los nombres de 300 clientes estadounidenses a los que ayudó a defraudar al fisco. El asunto seguirá en el terreno judicial y, aunque se ve como una excepción, afecta al celoso secreto bancario suizo.

La semana bursátil deparó pérdidas importantes en las plazas mundiales, con Wall Street cediendo más del 6%. El petróleo se vendió a la baja en Londres y al alza en Nueva York, en torno a los 40 dólares/barril, mientras que el euro cotizó en Fráncfort a 1,26 dólares

LA CLARIVIDENCIA NO EXISTE EN LA ECONOMIA

La clarividencia no existe en economía

Demasiados opinólogos y adictos a supercherías intentan descifrar la crisis global con esquemas viejos y rígidos.


Sin duda los opinólogos y los clarividentes tuvieron un año difícil en el 2008. Confundidos por un presente que no se esfuerzan en descifrar, hurgan hasta el hastío en un futuro, que será siempre desconocido e inescrutable.
No es casual que la Gran Depresión (1930), la caída del Muro de Berlín (1989), el atentado a las Torres Gemelas (2001) y la crisis actual no hayan sido previstos por la inmensa mayoría de los expertos, gurúes y oráculos, ni hablar de los gobernantes, que ante circunstancias imprevistas y novedosas parecen caídos del catre.
En verdad, pocos, muy pocos, previeron con antelación la ocurrencia y el feroz agravamiento de la crisis financiera con su secuela de quiebras bancarias, salvatajes gubernamentales y recesión económica.
No conozco economistas o funcionarios que hayan pronosticado, en tiempo y forma, que las tasas de interés internacionales caerían a menos del 1% y que el precio del barril de petróleo alcanzaría los US$ 155 en julio del 2008 antes de desplomarse a sólo US$ 35 en la actualidad.Tampoco supieron prever el derrumbe del 50% de los mercados bursátiles mundiales, el congelamiento de los préstamos interbancarios o que Bernard Madoff realizaría una gigantesca estafa que involucraría a inversores supuestamente sofisticados.Sin duda, analizar la actualidad es por sí misma una actividad ardua: la información que recibimos y los comentarios que realizamos respecto al presente, aun los que son efectuados con un máximo de seriedad y buena fe, están generalmente teñidos por las emociones, los prejuicios y los intereses de quienes los realizan.Cuando intentamos predecir el futuro, las dificultades se multiplican. Las economías nacionales y los mercados financieros son sistemas complejos, dinámicos, que incluyen a mucha gente, normas e instituciones que interaccionan, y las relaciones causales y estructurales están expuestas a permanentes y sorpresivas modificaciones.
Realizar pronósticos financieros/económicos en un mundo que se vuelve interdependiente no es fácil. La volatilidad de los tipos de cambio, la heterogeneidad de los sistemas políticos y las variadas intervenciones estatales en el comercio y la inversión enfrentan al experto con enmarañados desafíos. Y esto, sin tomar en cuenta la gigantesca economía paralela que funciona en las sombras de la ley y que los modelos económicos no incorporan a sus análisis.Algunos de mis colegas, quizás una gran mayoría, creen que existen leyes de comportamiento universales y estructuras económicas fijas, a partir de las cuales se pueden pronosticar conductas económicas y resultados financieros en el tiempo y en el espacio. Dichas creencias rondan las antiguas supercherías. El mercado para servicios de clarividencia existe desde los inicios de la historia: sirve principalmente para reducir la ansiedad existencial que todos enfrentamos ante el devenir de los acontecimientos. Se nutre de mensajes ambiguos teñidos de esperanza y de temor y de pronósticos que generalmente coinciden con nuestros prejuicios e ideas previas. Lo que llamamos "suerte" o "azar" no sólo se aplica al juego o a los resultados deportivos, también es de relevancia en las predicciones económicas y financieras. Los supuestamente "buenos analistas" se distinguen más por la claridad de sus presentaciones que por la precisión de sus presagios. En general, cuanto más conocido el comentarista, menos acertados sus augurios.Los acontecimientos de los últimos doce meses son inusuales y extraordinarios.
El sistema internacional que se estableció después de la Segunda Guerra Mundial se está desmoronando. El espectro de un nuevo patrón de poder mundial es perceptible en el escenario.Quizás, la confusión y el tumulto actual sean un primer estruendo del nuevo escenario: creciente integración de la economía mundial, relocalización de la producción y transformación de Asia en el centro económico del mundo, profundos cambios demográficos que fortalecen la posición relativa de Asia y África, una asombrosa homogeneización universal de las pautas de consumo a través de los medios de comunicación masivos, la llegada impetuosa de los cambios climáticos. Quizás, la crisis actual no sea la de Lehman Brothers sino la de un mundo que se ha vuelto más interdependiente pero que anda a los tumbos porque no ha sido capaz de definir un sistema mínimo de gobernabilidad compartida. Quizás, China, que exporta el 38% de su PBI, no podrá escapar indemne a la feroz crisis económica que sufren sus principales clientes, los países más desarrollados.
Quizás, el explosivo boom inmobiliario en Dubai con sus torres babilónicas y sus pistas de ski en el medio del desierto no transformarán a dicho emirato en "el Dorado" que algunos imaginaron. Quizás, tengamos que acostumbrarnos a que algunos de los más grandes deudores de los próximos años sean los países industriales avanzados. Quizás, repasando nuestra historia económica, recordemos que lo impensable (la desaparición de nuestra moneda, el congelamiento de los depósitos de los ahorristas) se puede volver banal, en corto plazo.Quizás, el referéndum del domingo pasado que le permitió a Chávez su reelección indefinida sea el comienzo del fin de un gobierno ineficaz y anacrónico cuyo éxito dependió de una bonanza petrolera que ya terminó. Quizás, la catástrofe económica no dure eternamente y vivamos, en pocos años, un nuevo y sostenido auge económico.Nos cuesta aceptar un mundo complejo, incierto y cambiante. Esforzarse por entender el presente reconociendo la complejidad de la realidad -así como el impacto de las emociones e intereses- es el único camino que nos permite atisbar los inciertos lineamientos del futuro. Para desentrañar el futuro, es mejor descifrar el presente que mirar las estrellas.

LA NUEVA GRAN ESTAFA

LA NUEVA GRAN ESTAFA
ALLEN STANFORD

Baldwin Spencer, primer ministro del pequeño Estado caribeño de Antigua, se dirigió por televisión a sus ciudadanos para pedirles calma ante el tsunami financiero que azotaba la isla. Su hijo predilecto, Allen Stanford, el primer estadounidense al que le concedió el título de caballero, se acababa de convertir en el nuevo villano financiero, tras ser acusado por los reguladores en EE UU de ejecutar una estafa que puede superar los 8.000 millones de dólares, en una trama que recuerda demasiado a la de Bernard Madoff.


Se desmoronaba así el mito que rodeaba al magnate tejano, patrón de un imperio financiero que se extiende por el Caribe y América Latina. Su nombre forma parte de la vida diaria de los isleños. Le veían como un héroe. Controla el principal periódico y dirige el primer banco. Es el mayor empleador e inversor privado de la isla.

Stanford apuntaba alto. Y sabía que para alimentar su imagen y hacerse respetar tenía que cultivar bien la relación con los políticos en Washington, a los que pagaba lujosos viajes en jet hacia el Caribe y generosas donaciones para sus campañas. Así logró colarse sonriente en fotos como la tomada en junio de 2008 con el entonces senador de Illinois y ahora presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Es una más de las cientos que se hacen en eventos de campaña.
Era también muy activo con los lobbies. Su causa, conseguir que el Capitolio aprobara leyes que le permitieran pagar menos impuestos al fisco estadounidense. No es de extrañar que su residencia oficial estuviera establecida en Saint Croix, en las islas Vírgenes. Oficial, porque el FBI le encontró al magnate "escondido" en un vecindario de clase media en Fredericksburg (Virginia), donde el ingreso medio por familia no supera los 90.000 dólares anuales.

Stanford, de 58 años, es de nacionalidad estadounidense y desde hace una década también de Antigua y Barbuda. La isla caribeña le otorgó en 2006 el título de caballero de la British Commonwealth, en una ceremonia a la que acudió el príncipe Edward, hijo de la reina Isabel. En Houston, donde tiene su sede central el grupo financiero que lleva el apellido de su familia, no era tan popular como en el Caribe.

Su fortuna personal ascendía a 2.200 millones de dólares (1.700 millones de euros). Y como sucedió con Bernard Madoff, que está llamado a ser el mayor estafador de la historia de Wall Street, su negocio financiero está gestionado por una trama de familiares y amigos de confianza. Su abuelo, Lodis, fundó la firma en Mexia (Tejas) en 1932, en pleno auge de la Gran Depresión.

El imperio empezó a crecer realmente a inicios de los años 1980, cuando Stanford decidió ampliar el negocio familiar comprando propiedades inmobiliarias en Houston aprovechando la crisis de los bonos. Ahora Stanford Financial Group maneja activos por valor de 50.000 millones de dólares (40.000 millones de euros), de clientes procedentes de 140 países. La red financiera está integrada por 24 compañías, que dan empleo a 5.500 personas por todo el mundo.

A final del verano pasado, en una entrevista, atribuyó su reciente éxito a no haber puesto dinero en activos vinculados a hipotecas subprime y anticipó que las cosas irían muy mal en Wall Street. Aconsejó que se invirtiera en certificados de depósitos a un año, la vía que utilizó para ejecutar su masiva estafa desde Stanford International Bank. Nadie sabía cómo invertía para conseguir los retornos que prometía. Y el hecho de que hiciera sus operaciones desde un paraíso fiscal le daba un toque de secretismo.

Stanford, graduado en finanzas por la Universidad de Baylor, era considerado como una de las cien personas más influyentes en el mundo del deporte británico, donde invirtió decenas de millones de dólares para promocionar y patrocinar torneos de críquet, polo, golf, tenis y vela, los deportes preferidos de sus adinerados clientes. Los golfistas Vijay Singh, segundo por detrás de Tiger Woods en cuanto a recaudación mediante patrocinadores, Camilo Villegas, David Tos y Henrik Stenson llevan el logo del grupo financiero estampado en su indumentaria.
Se dice, incluso, que su estructura financiera fue utilizada por el cartel de la droga que opera en el golfo de México para banquear dinero. Un extremo que no confirman los investigadores federales que examinan el fraude, aunque advierten que en este tipo de casos se siguen todo tipo de pistas. Stanford ya fue investigado en los años 1990 por un caso de blanqueo. De momento, las autoridades de EE UU no han presentado cargos criminales contra el inversor.

El magnate tejano caminaba siempre por una fina línea, que separaba a los que le admiraban de los que le criticaban. Los que le conocen dicen que era trabajador, aunque le gustaba disfrutar de la vida, y que no prestaba la más mínima atención a lo que pensaban los demás sobre él o sus negocios. Destinó parte de su fortuna a obras benéficas, educativas y culturales. "Sí, sí, sí. Es divertido ser multimillonario, pero hay que trabajar duro", dijo en una entrevista.

Para cultivar su reputación, afirmó que es descendiente de Leland Stanford, fundador de la Universidad de Stanford. La institución educativa abrió causa en octubre de 2008 contra la firma financiera por utilizar el nombre de una manera que creaba confusión pública y dañaba su reputación. Y esta semana sacó una nota para dejar claro que la universidad no está en ninguna manera afiliada a su red de empresas.

EL GRAN VECINO


EL GRAN VECINO



Esperanzadora integración con Brasil.
Las posibilidades de desarrollo de un país pequeño –en términos económicos– como el Perú están inevitablemente ligadas a su capacidad de llegar a mercados más amplios. Esa es la estrategia que hemos venido desarrollando en los últimos años, a través de diferentes acuerdos comerciales. A pesar de ello, por mucho tiempo hemos estado de espaldas al mercado más grande de América Latina: Brasil. Las oportunidades que representa el gigante latinoamericano para el Perú son realmente impresionantes, por lo que se está avanzando rápidamente en la construcción de lazos entre nomías, a fin de alcanzar una mejor integración económica. Las ventajas son indiscutibles para ambos países.

Enorme tamaño.

Para comprender la importancia de Brasil hay que destacar que se trata del líder del Mer-cosur, la mayor economía de América Latina y la décima a nivel mundial, y que tiene un PBI de 1,3 billones de dólares. Este país limítrofe con el Perú ha despertado el interés de muchas empresas exportadoras de Sudamérica, por su cercanía geográfica y por ser una de las economías más dinámicas del continente. Estamos hablando del quinto mayor país del mundo en población, con más de 192 millones de habitantes (casi siete veces la población peruana).«Nosotros, como país, enfrentamos el reto de industrializarnos lo más pronto posible para generar mayor empleo y evitar los conflictos sociales. Ahora bien, no podemos industrializarnos de forma acelerada porque no tenemos un gran mercado interno. En este sentido, la integración económica con Brasil constituye una extraordinaria oportunidad», sostiene Miguel Vega Alvear, presidente de la Cámara Binacional de Comercio e Integración Péru Brasil (Capebras).México, por ejemplo, ha sabido sacar ventaja de su cercanía geográfica con Estados Unidos. «Nosotros tenemos como vecina a la décima economía del mundo y todavía no la estamos aprovechando», refiere David Ritchie, catedrático de la Universidad Esan.
Cuenca del Pacífico.
Además, la dinámica del comercio internacional de las últimas décadas ha dado mayor relevancia a la cuenca del Pacífico, lo que ofrece una extraordinaria oportunidad para nuestro país. «Antes, el centro de la geoeconomía mundial estaba en el triángulo del Atlántico (Londres, Paris y New York). Sin embargo, en las últimas décadas el centro se ha trasladado a lo que se denomina el “Eje del Pacifico” o “Cuenca del Pacifico”. Perú, por su ubicación geográfica privilegiada, es el corredor de salida natural de Brasil al Eje del Pacífico», subraya Alejandro Indacochea, presidente del directorio de Indacochea Asociados.
Ejes de integración.
La importancia de Brasil para el Perú se vio con claridad cuando se diseñaron los ejes de la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA). Estos ejes buscan impulsar un proceso de integración regional para alcanzar una inserción competitiva, eficiente y equitativa de nuestra región en el contexto de la globalización.A raíz del desarrollo de las vías interoceánicas se han comenzado a develar oportunidades realmente sorprendentes. Por ejemplo, los estados brasileños de Acre y Rondonia están cerca a Madre de Dios, Cuzco y Puno; pero a la vez se encuentran muy alejados de los estados más ricos y desarrollados de Brasil, como Sao Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais. Brasil ha invertido una gran cantidad de recursos para integrar Acre y Rondonia a los estados más ricos, pero no lo ha conseguido porque la distancia entre ellos es enorme (estamos hablando de alrededor de 4 500 kilómetros).«La actual visión política de Brasil es que esos estados (Acre y Rondonia) encontrarán su futuro y desarrollo si se integran a la regiones del sur del Perú y crecen juntos. Ese hecho va a generar un cambio importante para nosotros», asevera Guillermo Vega Alvear, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Producción y Servicios (Perucámaras).
Interconexión comercial.
En efecto, la carretera Interoceánica Sur interconectará a las regiones fronterizas de Rio Branco, Porto Velho, Cuiaba y Campo Grande en Brasil con Puerto Maldonado, Arequipa, Cusco, Juliaca y Tacna en Perú, generando un mayor comercio transfron-terizo. Por ejemplo, los alimentos que esas ciudades brasileñas requieren se podrían producir en los andes peruanos, en las regiones de Cusco y Apurímac.Según Guillermo Vega Alvear, el Perú produce alimentos de mucha mejor calidad y a precios mucho más competitivos de los que Acre y Rondonia están consiguiendo en los principales mercados de Brasil (que están «pegados» al Océano Atlántico). «A estas zonas de Brasil, que están muy alejadas de Sao Paulo, les resulta más fácil abastecerse en el Perú en lo que se refiere a alimentos e insumos para la construcción», destaca el presidente de Perucámaras.De otro lado, se estima que la integración del centro de Perú a través del eje Pucallpa - Callao favorecerá el desarrollo de la región del Huallaga. Además, Paita y Bayóvar podrían ser los centros estratégicos de interconexión del Sudeste Asiático con Manaos, en Brasil. Favorecer a los más pobres.
Un rasgo común es que tanto en Perú como en Brasil el mayor desarrollo se ha producido en las ciudades de la costa, por lo que las zonas interiores de ambos países son las que exhiben mayores niveles de pobreza. Por ello, la integración económica entre Perú y Brasil va a favorecer más a los pueblos más pobres y la rentabilidad social de esta integración resulta muy elevada. «Basta imaginarnos circulando por la Interoceánica Sur a 400 camiones de 40 toneladas por día, por zonas tan deprimidas como Madre de Dios, Juliaca, Abancay, Apurimac y Cuzco», grafica Alejandro Indacochea.En realidad, esto ya está sucediendo en el caso de la Interoceánica Sur, a pesar de que las obras se encuentran avanzadas sólo en un 55%. «Faltan todavía dos años para su culminación, pero el tráfico actual es el que se suponía iba a existir el año 2017», comenta Guillermo Vega Alvear. Lo que sucede es que la integración de Madre de Dios con Cusco a través de esta vía ha implicado una reducción de un 50% en el tiempo de transporte.
Infraestructura energética.
La concepción de los ejes de integración y desarrollo IIRSA va más allá de la materialización de la infraestructura vial. «Estamos integrándonos con Brasil del norte, del centro y del sur. Esto nos permite que 20 de las 25 regiones de ese país estén involucradas en el proceso», asevera por su parte Miguel Vega Alvear.Simultáneamente al desarrollo de la infraestructura vial se está desarrollando la infraestructura energética; es decir, de forma paralela a la carretera se está desplegando una línea de transmisión. «Además se está implementando tecnología que permite el desarrollo de las telecomunicaciones de última generación», agrega el presidente de Perucámaras. Estos componentes van a hacer posible instalar cualquier fábrica a lo largo del eje, lo que favorecerá la integración del país. Un proceso que ya se ha realizado en la vía que va de Manaos a Venezuela, originando cambios realmente espectaculares.

El capital humano.

El cuarto componente de estos ejes de desarrollo es la formación de capital humano a lo largo de las ciudades que ya están integradas. «Hay que instruir a la juventud de esos pueblos en las técnicas que requiere la globalización y el comercio internacional, para que las pequeñas empresas puedan aprovechar las o-portunidades que se generen. Estamos trabajando para que cuando se inauguren estas carreteras, al día siguiente ya pasen camiones con negocios cerrados y la gente sienta que de verdad se está beneficiando», refiere Guillermo Vega Alvear.Sin embargo, hay que ser conscientes de que –por un tema de costos– ningún camión va a venir al Perú trayendo productos brasileños si no existen productos que puedan llevar del Perú hacia Brasil. Ahí hay una gran oportunidad para exportar alimentos.

Nuevas oportunidades.

En lo que se refiere a las ventajas para Brasil, además de acceder al mercado peruano este país puede aprovechar los puertos de Ilo, Matarani y Marcona, a través de la carretera Interoceánica Sur, para exportar sus productos al Asia y a los países vecinos del Pacífico (también hacia la costa oeste de Estados Unidos).Las oportunidades de nuevos negocios ya están apareciendo con bastante claridad. Por ejemplo, la fábrica Ford Motor Company en Brasil produce un auto pequeño, el Ford Ka, que podría ser vendido en el Perú a un precio bastante cómodo. Es más, la empresa está evaluando instalar una planta en nuestro país para fabricar todas las partes y piezas empleadas en este modelo. Así, los camiones que vienen del Brasil, trayendo estos autos, trasladarían las partes y piezas (fabricadas en Perú) para ensamblar automóviles no sólo para el Perú sino también para todo el mercado brasileño.